La importancia de los controles y seguir una buena alimentación en el paciente diabético

0
426

Es primordial que los pacientes con diabetes sepan acerca de la importancia que implican a su salud los controles periódicos y la buena alimentación a fin de mantener una vida saludable pese a esta enfermedad. A continuación, el doctor Ricky Logwin, diabetólogo se refiere a este tema.

¿Cómo se define la diabetes?

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica donde existe un desorden metabólico complejo con los carbohidratos, proteínas y lípidos, cuyo resultado es la hiperglucemia (aumento de los valores de glucosa en sangre), esto desencadena daños agudos y crónicos sobre el organismo de los pacientes que la padecen.

Para los pacientes con diabetes es muy importante mantener el control adecuado porque los daños producidos por la enfermedad son progresivos y cada vez más complejos y graves, por lo tanto al  realizar los controles adecuados se puede evitar  la progresión de la enfermedad y la persona puede llevar una buena calidad de vida. Hay que recordar que los pilares fundamentales del tratamiento en diabetes son:  el plan alimentario, actividad física, medicación y controles;  los controles  consisten en el control metabólico (niveles de glicemia, perfil lipídico, presión arterial, peso,  entre otros), así también los diferentes aparatos o sistemas a los cuales la enfermedad puede afectar (aparato cardiovascular, retina, riñones, entre otros órganos).

La diabetes puede afectar a todos los órganos del organismo y por lo tanto pueden generar complicaciones que se dividen en agudas y crónicas.

Complicaciones agudas : son aquellas que aparecen en forma súbita  en relación a niveles altos o bajos de glucosa; la cetoacidosis diabética o el estado hiperosmolar no cetosico, son dos situaciones donde los niveles altos de glucosa en sangre producen desequilibrios sobre todo hidroelectrolíticos graves que comprometen la salud de la persona, requieren incluso internación para su tratamiento; los cuadros de hipoglicemia ( descenso de los niveles normales de glucosa en sangre ) también son causa de descompensación aguda, sobre todo en pacientes  ya medicados con insulina o antidiabéticos orales.

Complicaciones crónicas: son las más frecuentes y aparecen con los meses o años de una enfermedad no bien controlada, se clasifican en microvasculares y macrovasculares; las primeras suelen estar relacionas a niveles altos de glucosa (retinopatía, nefropatía, neuropatía diabéticas); y las macrovasculares, en relación a las enfermedades cardiovasculares (cardiopatía isquémica, vascular periférica y accidentes cerebro vasculares).

Los diabéticos son más propensos a padecer todas estas enfermedades citadas con respecto a la población general no diabética.

La importancia de la alimentación

Es importante llevar un plan alimentario adecuado, porque en conjunto con la actividad física, medicación y controles, lleva al éxito o no del tratamiento. Existen alimentos que pueden consumirse en mayor cantidad (en general carnes blancas, frutas y verduras, algunas que deben consumirse en ocasiones, y en forma más limitada (carne roja, cereales, huevo, lácteos, panificados), y otros que no pueden consumirse (azúcar, miel o productos derivados, comidas fritas y embutidos), con sus respetivas excepciones. También debe recordarse que es mejor realizar comidas frecuentes y pequeñas raciones  (  hasta 6 comidas al día ) así se evitan la hiper e hipoglicemias; igualmente hay que adaptar el plan alimentario a la actividad laboral y física del paciente, su cultura y preferencias, como a otras medicaciones o enfermedades que padece.

El plan alimentario es uno de los pilares del tratamiento. La  alimentación adecuada en cuanto  a la cantidad y calidad es muy importante, debe haber un equilibrio entre los diferentes nutrientes: proteínas, carbohidratos, grasas, fibras, vitaminas, ingesta hídrica, por lo que la educación del diabético y su familia es fundamental;  además, el manejo multidisciplinario, incluyendo asesoría nutricional es muy relevante.

Mejore su calidad de vida

La diabetes es una enfermedad crónica, dinámica, tratable, y que requiere control permanente. Este control inicia desde el simple hecho de tomarse la medición de la glicemia capilar en la casa, pues estos valores resultantes ayudan en gran medida al médico y al paciente observar cómo evoluciona su tratamiento; hasta los controles laboratoriales trimestrales donde se evalúa el perfil metabólico del paciente,  su peso, IMC (índice de masa corporal), medidas antropométricas, sus niveles de presión , su perfil glucémico y  lipídico , entre otras mediciones, muy útiles para realizar ajustes en el tratamiento.

Los controles no solo consisten en estudios de laboratorio, también se debe evaluar la función renal, el aparato cardiovascular, la retina, los miembros inferiores y otros órganos y sistemas, evaluaciones realizadas por otros especialistas, lo que hace que los controles y el tratamiento, de esta enfermedad sea multidisciplinario.   

Dr. Ricky Logwin Diabetólogo | Reg. N° 6532                                  

La importancia de los controles y seguir una buena alimentación en el paciente diabético
3 (60%) 1 voto