Efectos del verano: Tratamientos cutáneos después del sol

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Las radiaciones del  sol pueden producir daños al colágeno, manchas en la piel y fotoenvejecimiento prematuro. En cuanto a las radiaciones  solares debemos conocer sus efectos:

  • Radiaciones UVA: Producen a largo plazo efectos como el fotodaño, manchas o discromías y predisponen al cáncer de piel.
  • Radiaciones UVB: Son responsables de las quemaduras solares.
  • Radiaciones IR-A (infrarrojas): Disminuyen la síntesis del colágeno y aceleraran el proceso de fotoenvejecimiento.

La piel después de la exposición solar presenta cambios intrínsecos y extrínsecos que afectan su textura, hidratación, pigmentación y tonicidad. El aspecto relajado y luminoso se logra con hidratación intensa y reparación controlada. Las medidas terapéuticas con respecto al fotodaño apuntan a la prevención y recuperación cutánea.  La prevención se logra con el uso adecuado de  filtros solares y cremas antioxidantes o emolientes.

Los mejores aliados son los protectores  solares  que protegen y  bloquean las RUV, manteniendo la hidratación.  Se presentan  secos, transparentes e invisibles  y deben poseer filtros físicos, químicos y biológicos. La restauración se logra con diferentes tratamientos como peeling, microdermoabrasión, estimulación con  colágeno,  ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas, radiofrecuencia, láser.

  1. Los peelings: Son procedimientos químicos o físicos, que se utilizan para tratar imperfecciones de la piel, arrugas, manchas, cicatrices. Los efectos de un peeling dependen de varios factores: preparación de la piel, características de la sustancia y tiempo de contacto.

– Los peelings químicos consisten en la aplicación de activos ácidos o exfoliantes que descaman  la piel en forma superficial, media o profunda.  Los agentes exfoliantes más utilizados son: ácido salicílico, ácido glicólico, ácido láctico, mándelico, retinoico.  La preparación de la piel es importante, semanas antes con  la aplicación de alfa-hidroxiácidos, clareadores o queratoliticos. Los exfoliantes superficiales producen enrojecimiento moderado, aumento discreto del colágeno y mejoran la luminosidad.

– Los peelings físicos se basan en la aplicación de puntas de diamante en las zonas a tratar. La técnica remueve completamente la epidermis. La microdermoabrasión puede complementarse con otros tratamientos como peeling químicos, láseres, luz pulsada intensa IPL. Esta técnica mejora el aspecto y la textura de la piel.

  1. Radiofrecuencias: Son procedimientos que utilizan cabezales de contacto con la piel del escote, cuello y rostro, desencadenado una serie de reacciones en superficie y profundidad.  El aparato combina luz infrarroja, vacumterapia y ondas de radiofrecuencia. Estimulan la producción de colágeno, mejoran la turgencia de la piel y el engrosamiento dérmico.
  2. Luz Pulsada intensa (IPL): Técnica que consiste en la utilización de filtros de luz que al generar calor producen colágeno de manera natural. Tratamiento ideal para recuperar el tono de la piel, corrigiendo manchas, fotodaño y alteraciones vasculares. No es ablativo y tiene como principio coagular las fibras de colágeno y remodelarlas produciendo una contracción inmediata y nuevo colágeno. También mejora la textura, flacidez y poros de la piel.

Después del verano es la temporada ideal para  depilaciones progresivas, se utiliza el láser de ND: YAG 1064 nm que también mejora la foliculitis crónica de las axilas, cavado y piernas.  En el fotodaño, actúa en las capas superficiales de la piel eliminando arrugas, mejorando el relieve y la textura de la piel por su efecto tensor.

  1. Redensificación con colágeno: Consiste en la aplicación intradérmica de colágeno mediante técnicas de mesoterapia o combinadas con Dermapen o NanoRoller. Son dispositivos de microagujas que reafirman y tratan de manera efectiva la hidratación en profundidad. Pueden combinarse con láser o peeling de vitamina C o retinoides.
  2. Bioestimulación con plaquetas (PRP): Las plaquetas se obtienen por centrifugado de la sangre del mismo paciente. Se utiliza el producto enriquecido mediante mesoterapia en regiones fláccidas del rostro y cuello. Se recomienda a partir de los 30 años. Son necesarias dos sesiones anuales o protocolos de choque de tres sesiones mensuales en caso de piel muy fotodañada o envejecida. Sus resultados duran 1 año y la mejoría se aprecia al mes. Puede realizarse en hombres y mujeres, y devuelve a la piel luminosidad, tersura y firmeza.
  3. Ácido hialurónico: Es una técnica medica que consiste en la aplicación dérmica, mediante pequeñas inyecciones muy superficiales, de geles trasparentes de diferentes densidades que ayudan a recuperar la hidratación, el brillo y firmeza en los sitios inyectados. Mejoran las arrugas finas y dan volumen.

La combinación de estos tratamientos permite recuperar la piel después del verano. Todos los procedimientos deben acompañarse del uso de foto protectores de amplio espectro (UVA + UVB) con un factor de protección mayor a 30. Las indicaciones tópicas del uso de  dermocosméticos  y emulsiones con filtros solares deben ser cuidadosamente seleccionadas según el cuadro clínico y  grado del fotodaño.

Las cremas dermocosméticas con ácido hialurónico, mándelico, azelaico o retinoico son esenciales para hidratar y disminuir las manchas. Los sueros y principios activos como la soja devuelven a la piel hidratación, despigmentación y protección controlada.  Contienen una serie de compontes activos como ácidos grasos esenciales, isoflavonas y lecitina con alto poder antioxidante, humectante y antiinflamatorio.

Los fluidos ricos en vitamina C son antioxidantes ideales para unificar el tono y luminosidad de la piel. Podrían ser utilizados todo el año.

Los protectores solares con filtros son versátiles, fluidos y sirven como base de maquillaje. Las presentaciones son ligeras o compactas con tonos claros y oscuros.

El Centro de Dermoestética de La Costa ofrece una variedad de tratamientos a los que puede someterse luego de esta temporada para seguir luciendo una piel radiante y sana. Y no olvide consultar con su dermatólogo quien le indicará los tratamientos específicos, que deben ser personalizados y adecuados al fototipo de piel y grado de daño solar.

 

Dra. Judith Villalba González

Dermatóloga | Reg. N° 4360