¿Mi hijo es intolerante a ciertos alimentos?

Es una pregunta que se hacen muchos padres cuando el niño manifiesta rechazo a ciertos alimentos. Sin embargo, no todos los problemas que causan los alimentos son alergias, muchas veces se trata de una intolerancia alimentaria. Para entender este tema, hablamos con el médico Roberto Dejesús Chena, pediatra.

0
531

Las reacciones adversas a los alimentos son motivo frecuente de consulta al pediatra y en su mayoría varían de intensidad y formas clínicas de presentación. Entre las reacciones adversas es importante distinguir:

  • La alergia o hipersensibilidad alimentaria
  • La intolerancia a algún alimento

¿Cuándo se trata de una alergia o hipersensibilidad alimentaria?

La alergia alimentaria es la reacción adversa que el niño presenta tras la ingestión, contacto e incluso inhalación de un determinado alimento o alguno de sus componentes; este fenómeno esta mediado por un mecanismo inmunológico. Estas alergias tienen su inicio en los primeros años de vida y es relativamente frecuente; generalmente tiende a desaparecer con el transcurso de los años.

Esta reacción se produce en forma independiente de la cantidad ingerida, por eso es importante fijarse en las etiquetas, donde están detallados cuáles son los componentes que contienen los envases.

Los principales alimentos responsables de esta alergia en el niño son:

  • Leche de vaca
  • Huevo
  • Pescado
  • Algunas leguminosas
  • Cereales
  • Frutas (ejemplo frutilla)

Una vez detectado el alimento causante de la alergia el tratamiento consiste en evitarlo.

Los síntomas frecuentes de las alergias más comunes  se manifiestan de muchas formas y pueden ser:

  • Digestivos: Vómitos, diarrea persistente, sangre en materia fecal, dolor abdominal (cólico), entre otros.
  • Cutáneos: Neurodermatitis, urticaria, eccemas, hinchazón de labios.
  • Respiratorio: Rinitis, hiperreactividad bronquial, tos.
  • Anafilaxia: Situación grave que compromete la vida del paciente.

Cuando los padres sospechan sobre la posibilidad de padecer alergia hacia un determinado alimento se recomienda evitarlo y acudir al pediatra para que inicie las pruebas tendientes a fin de llegar al diagnóstico.

Aunque se sabe que tiene un componente inmunológico se ha visto que alimentar al niño solo con leche materna y retrasar la ablactación (administración de alimentos diferentes a la leche) reduce el riesgo de padecer estas alergias.

¿Cuándo es una intolerancia alimentaria?

La intolerancia alimentaria es una reacción adversa del organismo a un determinado alimento y se caracteriza por la incapacidad de digerirla y metabolizarla. En este caso, no intervienen mecanismos inmunológicos.

Las más comunes son:

  • Intolerancia a la lactosa: Hidrato de carbono presente en la leche, padecida por las personas que carecen de una enzima llamada lactasa, indispensable para su digestión y presente en las paredes del intestino delgado. Su carencia hace que la lactosa no sea absorbida y permanezca en el colon donde es fermentada por las bacterias, además produce diarrea por la pérdida de agua hacia la luz intestinal. Esta intolerancia produce distintos grados de afectación en el individuo y el pilar del tratamiento consiste en evitar alimentos que contengan este componente.
  • Intolerancia al gluten: En lactantes y niños la enteropatía por hipersensibilidad al gluten (enfermedad celíaca) es causa común de diarrea intensa y malabsorción. Los pacientes pediátricos que padecen enfermedad celiaca con frecuencia llegan al consultorio a edades de 9 a 24 meses, y presentan:
  • Diarrea
  • Falta de crecimiento
  • Distensión abdominal
  • Emaciación muscular (escualidez) e hipotonía (disminución de la tensión o del tono muscular)
  • Es característico que haya disminución del peso antes que del crecimiento
  • Irritabilidad y decaimiento (depresión)
  • Signos de ingestión alimentaria insuficiente y de malabsorción de carbohidratos.

El tratamiento para esta enfermedad es evitar el gluten de por vida, lo que hace que mejoren los síntomas y se recupere el epitelio intestinal.

Es importante saber que:

  • En la mayoría de los casos, las intolerancias alimentarias diagnosticadas en los primeros años del niño se pueden curar, por eso es importante el diagnóstico precoz.
  • Al momento de evaluar una posible intolerancia hay que tener en cuenta los antecedentes familiares, sobre todo en padres o hermanos mayores.
  • El tratamiento más eficaz es dejar de consumir ese alimento causante de alergia o intolerancia.
  • Lo más recomendable para los pequeños pacientes con sospecha de padecer algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria es acudir al pediatra de cabecera quien deberá iniciar los estudios actuales para llegar al diagnóstico.